Milena hoy cumple 3 meses. Desde aquel insuperable 15 de septiembre hasta hoy, nada nunca me pareció, ni de cerca, más importante que ella. Un hijo/a pone en juego hasta el narcisismo, que se siente desplazado a un segundo plano, por primera vez en su vida, pobrecito él.
En estos 3 meses me regaló de todo con sus, ahora, 6 kilitos:
el descubrimiento del GENIO que fue María Elena Walsh (sólo con "Los ejecutivos" o con el verso dedicado al vigilante y al juez en "El reino del revés" le alcanza para entrar en el panteón de los notables);
el regreso a la fascinación ante las novedades vitales (formas, colores, sonidos, manos) que se habían perdido en la noche de los tiempos de eso que llamamos, contradictoriamente, crecer;
la sorpresa enorme e inocente ante el descubrimiento de la sonrisa social, y de la palabra que, por ahora, viene en forma de diálogos de balbuceos;
la inocencia en la mirada de una cara chiquitita;
la expresión de esa inocencia;
la necesidad infinita de que siempre esté bien.
Qué 3 meses más nuevos y lindos, Mile. ¡Gracias!
Te amamos con amor sin igual,
papá y mamá.
(nunca, pero nunca, seas policía)