viernes, 11 de enero de 2019

Analgesia para el homo capitalista


Seguir, como si el mundo no existiera.
Seguir. Como si nada te rodeara.
Seguir, etéreo, flotante, indolente.
Seguir.
Mirar hacia adelante.
Seguir. No hay olor a muerte.
Seguir.
No huele a podrido, no hay angustia del pobre, no hay sangre en las calles.
Seguir.
Nada duele. Nada sufre.
Seguir.
Como si estuvieras solo, como si nada languideciera a tu lado.
Seguir.
Porque nada te rodea, porque no depende de vos, porque nada muere, nada sufre, nada arde en las llamas del infierno terrenal, real, infantil, adolescente, malnutrido.
Seguir,
como si no hubiera nada más para hacer.
Seguir,
hasta que el fuego acaricie por fin tus pies.