Numerosos jóvenes
cantan
con estrépito
que el pueblo las
abraza
a las Madres de la
Plaza.
Insisten
secan sus ojos
repiten
que el pueblo
el abrazo
la plaza.
En un momento
la ancianísima
mujer se da vuelta
endereza su cuerpo
carraspea su voz
ajusta el pañuelo
mira las jóvenes
miradas que la miran
silenciosas
y recuerda
para siempre
que no son ellas
que no hicieron nada
sobresaliente
que sí lo hicieron
sus hijos
que por eso están
muertos
que a es ellos a
quienes hay que honrar.
Y que resulta
imperioso que
reincidan.
24 de marzo de 2016