lunes, 20 de julio de 2015

La humana necesidad de construirse

El misógino homofóbico se hace pasar por profundo y punzante intelectual.
Y le creen.

Una conciencia retrógrada y ponzoñosa dice que es izquierdista y liberal.
Y le creen.

El cheto insolente juega al pensador crítico, impío y voraz.
Y le creen.

Un editor mercenario, estalinista y despótico, juega al científico implacable.
Y le creen.

El mercader, ese viejo parásito, se siente un benefactor de la humanidad.
Y le creen.

Así las cosas.

El tonto nunca puede oler al diablo.

Y así seguirán, las cosas.

Y vos buscando quién sabe qué, pero con honestidad. 

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