lunes, 23 de marzo de 2015

Limpieza



A él, ella le resultó, siempre, interesante. Desde tiempos remotos, antes incluso de saber de su existencia. Le prestaba atención, se detenía en sus problemas y dolores, no podía dejar de pensar en ella. ¿Por qué? Porque ella le limpia la mierda a la burguesía, sostenía él, con la seriedad que sólo portan los soldados en guerra. No necesitaba más para justificar la naturaleza, por lo demás inusual,de su atención hacia ella.

Con el tiempo, ella fue tomando forma. Apareció. Por supuesto, el interés de él se mantuvo intacto, quizás algo más profundo aún, aunque en lo sustancial no había variado: se conservaba idéntico.

Poco a poco, ella fue manifestando su acuerdo con las ideas de él aunque, paradójicamente, nunca intercambiaran impresiones sobre las mismas, no hubieran conversado, siquiera, en alguna oportunidad acerca de los problemas de la vida, de la muerte, del amor, del dolor y la alegría. No obstante la distancia aparente, lo concreto es que el tiempo transcurrió y que aquel acuerdo al que ella arribó, la condujo a la decisión de empezar a militar. Por las mismas ideas de él. Ante este nuevo cambio, el lector ya lo percibe, el interés de él por ella se mantuvo invariable: es que ella, claro, le limpia la mierda a la burguesía.

Transcurrido un tiempo sin tiempo, ella percibió un límite determinante. Tuvo que alejarse de la militancia por aquellas ideas, las ideas de él, con quien apenas se había estrechado las manos alguna vez. Este nuevo cambio no supuso la menor modificación en el interés que él profesaba por ella: al contrario, estaba más vigente y vivo, quizás, que al principio. Todo se encontraba exactamente igual. Es que ella... sí, ella limpia la mierda de la burguesía.

Él no está más. Pero no quiso irse sin rendir homenaje al interés, inusual, que ella le despertó, siempre, antes, durante y después. Ella nunca es sola. No puede serlo. Ella es, siempre y necesariamente, ellas. Es por eso que la recordó, y se lo hizo saber, en su día, el 8 de marzo último. Fue el único de los suyos, y fue la última vez. Es obvia la razón: ella limpia la mierda de la burguesía.

17 de marzo de 2015.

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